Datos y opinión. Los nuevos bancos nacionales SA


Realidad Económica 221
Alfredo T. García

CEFIM

La crisis financiera desatada en la Argentina a fines de 2001 y la pérdida de interés por parte de varios bancos extranjeros en el mercado argentino han posibilitado no sólo el fortalecimiento de bancos nacionales, sino especialmente el surgimiento de nuevos grupos accionarios de capitales nacionales que se han fortalecido en el proceso de salida de la crisis y han ampliado significativamente su participación en el negocio bancario.
En algunos casos, el rápido crecimiento de los grupos financieros que se detalla en este artículo, ha permitido que algunos de ellos lleguen a cotizar en bolsas internacionales, captando de esa forma capital externo que los ayuda a financiarse, en lo que puede considerarse un inicio de internacionalización de estas entidades.
Con el correr del tiempo, podrá analizarse si estos fortalecidos grupos financieros nacionales, y sus bancos, instalan una estrategia de negocios distinta de la desarrollada durante la década de los noventa, orientada por la renta financiera en desmedro de la función social y de asistencia al sector productivo, que estuvo signada por la impronta de la alta participación de la banca extranjera en la Argentina.

Nuevas y viejas dinámicas en la estructura financiera


Realidad Económica 220
Alfredo T. García

Carta al lector

Nos es grato anunciar que el Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE) y el Centro de Estudios Económicos y Financieros del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (CEFIM) han acordado que a partir de esta edición Realidad Económica difundirá regularmente los contenidos de Datos & Opinión, elaborados por el mencionado Centro de Estudios que dirige el Lic. Alfredo T. García.

La prestigiosa trayectoria del CEFIM asegura a nuestros lectores una calificada vertiente de análisis e información, al tiempo que consolida la acción conjunta de ambas entidades en objetivos que aporten al logro de un desarrollo autónomo y equitativo de nuestro país.

Cordialmente,

El director.

Expansión del modelo sojero en la Argentina. De la producción de alimentos a los commodities


Realidad Económica 220
Miguel Teubal

Existe un aspecto del neoliberalismo, ahora tan criticado, que se mantiene intacto: se trata del modelo agrario, de agricultura industrial, impulsado con gran ahínco durante el período de apogeo del modelo neoliberal. Éste se manifiesta en nuestro país, entre otros factores, con el auge del cultivo de la soja. Dicho cultivo, que comienza a realizarse en gran escala en los años setenta, adquiere un cariz muy especial a mediados de los noventa, cuando se libera al mercado el cultivo de la soja transgénica. En efecto, a partir de este desarrollo, la Argentina se transforma en uno de los principales países del tercer mundo en el que se impulsan los cultivos transgénicos. Todo ello de la mano de la siembra directa, la semilla RR resistente al glifosato y las empresas transnacionales, sus principales favorecidas. Nos hallamos -afirman los defensores del modelo- en una frontera tecnológica de enormes proporciones. “Quien no esté a favor de los transgénicos, está en contra del progreso”. “No matemos la gallina que pone los huevos de oro”, se nos dice. Se trata del boom de la soja transgénica que, dicho sea de paso, coyunturalmente permite la expansión de grandes superávits fiscales y de la balanza comercial, esenciales para el pago de los servicios de la deuda externa. Cabría preguntarse si esto también significa indefectiblemente mayor bienestar para todos nosotros. Ahora y en el largo plazo.

Carnes: ¿consumo o exportación?


Realidad Económica 219
Horacio Giberti

En la actualidad la oferta normal de ganado no alcanza a satisfacer la demanda real, mucho menos la potencial. La disyuntiva es: se reduce el consumo para mantener la exportación o se mantiene el consumo y se reduce la exportación. Para optar por alguna de estas variables hay que definir a qué objetivo se apunta. Si entendemos que es necesario mantener las exportaciones, tenemos que reducir el consumo. Si nos parece fundamental alimentar a la población, tenemos que reducir la exportación.
Entre el ganado y la carne hay una serie de actividades económicas: ganadería, mercados de hacienda, frigoríficos, venta minorista y consumidores.
El expositor describe su operatoria y analiza cómo aumentar la eficiencia de cada eslabón de la cadena para mejorar la oferta en forma sistémica.
Señala que es necesario un plan ganadero con objetivos claros, inserto en un plan nacional, con instrumentos acordes con estos objetivos y voluntad política para ponerlos en marcha.

Artículos relacionados:

.La mejor carne del mundo es brasileña

Renta agraria y ganancias extraordinarias en la Argentina 1990-2003


Realidad Económica 219
Javier Rodríguez y Nicolás Arceo

La Argentina goza de la existencia de una vasta región con tierras de elevada fertilidad y un clima propicio para producir toda una serie de cultivos esenciales para la alimentación. Esta característica distintiva es olvidada en determinadas etapas de la historia, para recobrar luego una impensada relevancia en el período siguiente.
Poco se dijo en los años noventa sobre la potencialidad del agro pampeano en el desarrollo del país. Tras la devaluación todos los ojos se fijaron en el sector. parecería como si la producción agropecuaria desapareciera de la vista de los economistas durante largos períodos, para después pasar a ser el motor del desempeño económico.
En este trabajo se analiza el patrón de distribución de la renta agraria en la economía argentina en los años noventa y su modificación como consecuencia de la devaluación del año 2002. Se realiza para ello, un cálculo de la renta agraria lo más aproximado posible, dada la información disponible.
En la primera sección del presente artículo se revisa brevemente el concepto de renta agraria, para posteriormente en la segunda sección evaluar los efectos de la aplicación de retenciones a las exportaciones en la economía local. En la tercera sección, se analiza el patrón de distribución de la renta agraria en la década de los noventa. Por último, en las conclusiones se evalúan las implicancias de la apropiación de rentas en el proceso de desarrollo de la economía argentina.

Distribución, consumo e inversión en la Argentina de comienzos del siglo XXI


Realidad Económica 218
Javier Lindemboin

La información oficial acerca de la distribución funcional del ingreso y, consecuentemente, los análisis correspondientes prácticamente desaparecieron a mediados de los años setenta. Desde entonces los estudios en materia distributiva se concentraron sobre la distribución personal del ingreso.
En este contexto, el presente documento procura contribuir a reinstalar el debate acerca de la apropiación factorial del producto social, utilizando para ello estimaciones propias sobre el período reciente.

El movimiento cooperativo vasco.


Realidad Económica 218
Joseba Azkarraga

El autor afirma que en la Comunidad Autónoma del País Vasco Euskadi, “somos conscientes de la importancia del movimiento cooperativo. Creemos que se ha demostrado como una fórmula especialmente adecuada para crear puestos de trabajo de calidad, redistribuir la riqueza y hacer posible el acceso de los trabajadores y trabajadoras a la propiedad de los medios de producción.
El movimiento cooperativista vasco ha contribuido muy eficazmente a satisfacer las necesidades y aspiraciones no sólo económicas y de desarrollo, sino también sociales y culturales de nuestro pueblo. Lo ha hecho mediante la puesta en marcha de empresas de propiedad conjunta y de gestión democrática”.

El militarismo keynesiano y la economía estadounidense

El expositor afirma que la cuestión de los gastos militares estadounidenses ha pasado por tres etapas: la época del militarismo keynesiano que empezó alrededor de 1949; el proceso de desaparición de esta etapa que comenzó tras la larga crisis de los años setenta, con las recesiones de 1973-1975, y el doble movimiento de 1979-1980 y 1981-1982.
En su opinión, aunque en parte murió el keynesianismo militar, los gastos militares siguieron en los años ochenta con el reaganismo, un gran movimiento de revancha, etapa que caracteriza como militarismo redistributivo. Fue algo que duró no más de una década; luego hubo otro enfoque, el del militarismo global.

El disertante explica esos tres momentos, pero ello no implica que los elementos del keynesianismo militar hayan sido dejados de lado. Lo más preocupante -dice- es que hoy, quizá más que en otro momento de la historia de Estados Unidos, la opinión pública adhiere a este militarismo no tanto por el propósito mismo con el que se usan las armas sino como modo de impulsar la economía. Los gastos militares tienen, para esta visión, efectos positivos para gran parte del aparato productivo estadounidense; no se trata solamente de invertir en tecnología y en construcciones militares, declarando obsoletas las armas anteriores, sino que hoy la mayor parte de la política exterior de Estados Unidos está orientada a propósitos militares, con una actitud conquistadora.

Realidad Económica 217

James Cypher

Territorios en disputa: los bienes naturales en el centro de la escena


Realidad Económica 217
Norma Giarracca

Durante la década de 1990, los conflictos por los recursos naturales se mezclaron con otros tantos por demanda de trabajo, derechos perdidos, retroceso en materia de derechos humanos, etc. El fuerte significado que estas confrontaciones por los recursos logran en la actualidad estaba diluido diez años atrás por dos razones: primero, por la construcción hegemónica exitosa bajo la idea de “la única salida” en la primera parte de la década (la “opinión pública” brindó consenso a las privatizaciones del agua, de YPF, etc.), y segundo, porque cuando ese apoyo comenzó a resquebrajarse, la falta de trabajo, la pobreza y la indigencia ocuparon un lugar central en la preocupación de los sectores disidentes. Pero la cuestión de los recursos naturales ya había comenzado en los primeros años de los noventa.
En nuestro país, a medida que el siglo XXI transcurre, crece una nueva esperanza en la mayor parte de la población acerca de una configuración económica y política distinta de la de los noventa. Sin embargo, en materia de economía de los recursos naturales, muy poco ha cambiado. Predomina una idea “productivista” exacerbada y en el mismo registro del concentrado capital transnacional para el cual lo importante es producir y no interesa qué ocurra con los bienes naturales, la naturaleza, el medio ambiente ni con las poblaciones afectadas. Pero a las au- toridades no les resulta fácil generar consensos y los ciudadanos disputan con empresas y Estado el derecho a sus territorios, a la biodiversidad y a otra forma de vida.

La Patagonia protesta. Recursos, política y conflictos a fin de siglo


Realidad Económica 217
Orietta Favaro - Graciela Iuorno

La historiografía argentina destina vastos espacios y las editoriales privilegian los estudios de cientistas sociales cuyos trabajos tienen, en general, como área de análisis -independiente del objeto de estudio-, la pampa húmeda y el litoral. Sin poner en duda la cientificidad y seriedad académica de esos trabajos, una deficiencia importante de la historiografía, es el escaso tratamiento destinado a los análisis sobre las demás provincias argentinas. Más aún, cuando se trata de los estados que integran la Patagonia argentina.
En la Patagonia se da una variedad de estrategias para protestar. Protestas que, por la intensidad y generalización, se convierten en conflictos sociales y políticos. Conflictos de los obreros de las empresas privatizadas y de las que cierran, con desocupados, reinsertados y empleados públicos y movilización, resistencia y huelgas de los empleados estatales frente al ajuste. Por último, el reclamo salarial del nuevo sector productivo patagónico, lleva a dos modalidades de resistencia, por una parte, la tradicional huelga en los puertos y por otra, el piquete frente a la fábrica.