Históricamente y desde su aparición, los medios masivos de comunicación han sido empleados con algún fin desde sectores privados y públicos, y en los que siempre se ha disuelto el concepto de poder. El medio –como instrumento- ha servido para propagar y reproducir ideologías diferentes en forma de valores, testimonios, opiniones. Cual en un circuito económico, la producción, circulación y consumo de mensajes mediales ha posibilitado una mayor o menor influencia sobre los sectores sociales.
Los verdaderos conflictos, en su punto más intenso, suponen un doble debate simultáneo: el de las materias directas que son motivo de la divergencia y el de los medios comunicacionales que las expresan. Las luchas no sólo se hacen a través de la lengua que ponen en acción los protagonistas de un antagonismo, sino también sobre el propio uso de esa lengua, sobre la forma en que el lenguaje se debe presentar en un desacuerdo del cual inevitablemente es parte.
Este artículo propone un acercamiento al fenómeno reciente de los observatorios operativos en Iberoamérica que trabajan con cuestiones relacionadas con la información, la comunicación y la cultura. Son resultados de una investigación en marcha destinada a analizar la diversidad de 61 instituciones seleccionadas(*).
El escenario digital ha ampliado considerablemente el espacio comunicativo con nuevas cabeceras periodísticas, la versión digital de los medios de comunicación tradicionales y nuevas fórmulas alternativas. Sin embargo, esta ampliación del foro ¿supone una ampliación de la discusión pública? Este artículo presenta los resultados de una investigación realizada sobre los diarios digitales de información general sin referente impreso en España para evaluar el pluralismo que Internet ha aportado a la esfera pública informativa en nuestro país.
La información se ha convertido en el eje central de las nuevas dinámicas globalizadoras de la industria cultural que utiliza a la información como un nuevo valor de uso. El colonialismo informativo está afectando al derecho que tiene todo ciudadano a recibir una información veraz, llegándose a la paradoja de que en la actual sociedad de la información, en la que existen mayores posibilidades tecnológicas y profesionales para recibir un mejor servicio informativo, se ofrece un producto más limitado y condicionado a los intereses políticos, económicos o ideológicos. Entre las distintas opciones tecnológicas que consideramos pueden propiciar una alternativa para una mayor democratización de los medios de comunicación y una mejor posibilidad para ofrecer una plataforma mediática a las voces marginadas; destacamos en este ensayo, especialmente, a los webglobs, las comunidades virtuales y los portales personalizados.