Están cayendo las fichas del dominó. La crisis financiera irlandesa reproduce el esquema de la que ya tuvo lugar en Grecia y abre el camino a las que vendrán, en Portugal y en otros países. Para pagar sus guerras en Afganistán e Irak, Estados Unidos ha decidido monetizar su deuda pública, o sea encajarle sus propias facturas al resto del mundo. Esa afluencia de liquidez permite a las élites capitalistas devorar presas cada vez más opulentas. Habiendo saqueado ya el Tercer Mundo, ahora pueden emprenderla con el euro. Sin embargo, observa Jean-Claude Paye, lejos de impedir que lo hagan, el Banco Central Europeo las favorece a expensas de los pueblos europeos, a quienes imponen políticas de austeridad.
El deporte más popular en Europa no es hoy ver al Real Madrid y al AC Milán jugando en la Liga de Campeones de Fútbol; es ver a los xenófobos que invocan el Islam –descripto como una “ideología que está en contra de todo lo que nos importa” – para cristalizar muchas clases de fobias y temores de los ciudadanos europeos